Ella lloraba mucho y a menudo. No lo hacía de forma ruidosa ni con amargura. Siempre lo hacía en silencio con pequeños pero profundos suspiros.
Cuando le ganaban las lagrimas solía intentar platicar sobre algo, sin importar si fuera eso que la estaba haciendo sentir triste u otro tema cotidiano, como su desayuno o sus papás.
- ¿Por qué sonríes mientras lloras? -Le preguntó
-No lo sé -Respondía ella
Frente a otras personas solo la vi llorar dos veces, la primera frente a su mamá quién respondía con comentarios fríos y desinteresados las noticias que le compartía ella acerca de su concurso de baile. Nunca entendí porque no se fué de la mesa en ese momento; Suena tonto, pero en las películas siempre lo hacen.
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